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Menos lobos, menos radicales, menos sesgadores PDF Imprimir E-Mail
viernes, 18 de septiembre de 2009

“Radicales independentistas han coartado la Libertad de Expresión y han impedido que la corresponsal de Telemadrid en Barcelona, Berta Queralt, pudiera realizar una conexión en directo para el Telenoticias Fin de Semana que emite esta casa. Tras constatar de que la periodista trabaja para esta cadena un grupo de nacionalistas comenzó a insultarla al tiempo que alguien sugería romper la cámara”.

 

Una vez que hemos constatado “de que” la compañera trabaja para esta cadena, ya que nadie nos había informado de ello, ni sabemos  de sus méritos ni a qué banco de datos pertenece, nos solidarizamos con ella, y lamentamos sus momentos de desazón,  porque a nadie le gusta ir a hacer un directo y que no se pueda realizar éste.  Ahora bien, lo de que los radicales independentistas en Arenys de Munt  hayan coartado la Libertad de Expresión (con mayúsculas, Agustín, con mayúsculas lo escriben tus mushashos; para mí que son unos rojeras) o hayan impedido la conexión, o hayan insultado a la compañera… nos parece un poco excesivo ¿que no? De momento, aclaremos una cosa: nadie impidió la conexión. La decisión de no hacerlo fue exclusivamente del director del Telenoticias, tras hablar con la redactora, tal y como se puede ver en el “bruto”. Ya fuera porque vio que la redactora estaba alterada o porque temió que en el directo hubiera gritos o coros de consignas “indeseables” fue el responsable de Telemadrid el que decidió no hacer el directo, antes de que pasara nada de nada.  Un grupo de sonrientes abanderados, portando peligrosas senyeras, que preguntan que qué cadena es, y que sólo intentan ponerse detrás de la reportera para salir en plano son, sin duda, un estorbo, pero lo de “insultos amenazantes” nos parece una exageración. Una exageración interesada, como tantas por estos lares, que pretende criminalizar a quienes no están con el pensamiento único agustiniano y dar la palma del martirio a quienes soportan un poquitín de tensión. Los radicales eran chavales y jubilados,  como muestra el vídeo, que se tomaron a cachondeo la cosa de molestar a la “española” y los insultos –copiamos la noticia de la web- no fueron de un tono excesivamente violento:  "Venid... que ésta es de España", han dicho los radicales.
 
Hombre, que te insulten con ser de España no es lo peor que te puede pasar cuando vas con la alcachofa de Telemadrid. No es un insulto muy insultante que digamos, y peores los padecemos casi todos, cada día, cuando salimos a hacer cualquier grabación. Lo de que iban a romper la cámara… pues yo no lo he oído en ningún momento (será que no hablo catalán en la intimidad. Eso va a ser).
Ah, y también es muy bueno otro párrafo en el que insiste en que todo ocurrió “mientras informaba libremente”. Libremente, casi ná. Libremente, como si no nos conociéramos el paño… en fin. Por cierto, el mismo domingo 13,  en la web,  la primera versión de la cosa decía que los radicales “han vuelto a sesgar (sic) la Libertad de Expresión”. Y dale con las mayúsculas de la libertad de expresión, y dale con confundir las cosas. Sesgar quiere decir torcer a un lado, y si han vuelto a sesgar los radicales es que suelen ser sesgadores, como nosotros, Agustín, igualico, sesgando sin parar al lado que nos interesa.  A lo mejor en la web se confundieron de verbo al transcribir al dictado (suele pasar mucho por aquí) y querían decir “segar”. Segar la libertad es muy grave, y cuando te la siegan te sientes muy mal. Lo sabemos porque en esta casa llevamos desde 2003 con la libertad segadísima.